LA RECIEDUMBRE DE LOS TIEMPOS: VARGAS LLOSA O LA AUTONOMIA DE LA OBRA DE ARTE.

Roberto Palomo-Silva

La lectura de la recientemente, muy recientemente, publicada obra de Mario Vargas Llosa, el último Premio Nobel de Literatura latinoamericano – en esta materia la Academia ha hecho unas escogencias un tanto polémicas, dejando ignorados a muchos extraordinarios talentos, no solamente latinoamericanos, sino también de otras regiones del mundo, personalmente, Amos Oz es y será un gran ausente siempre, al igual que Carlos Fuentes, cuya obra es de una extraordinaria calidad y profundidad, pocas veces presentes, aunque es abundantemente claro la cantidad y nivel de la literatura mundial, es riquísima y al tratarse de un premio global, resulta hoy día casi imposible, alcanzar a tanto talento, algunos incluso casi desconocidos -, decíamos pues, Alfaguara, acaba de lanzar la novela, en el corriente mes, Octubre, del presente año, Tiempos Recios. Como casi todos los jóvenes, en la América Latina, en mi generación, tan cercana y próxima al boom latinoamericano, crecimos leyendo esas obras iniciales de Vargas Llosa, que encontrábamos fascinantes, quien no caminó las sendas, de Pantaleón o se admiró con la historia de la Tía Julia, por no mencionar las Conversaciones y la Casa Verde y el que polemizara intensamente con García Márquez. Ese es el Vargas Llosa que conocía cuando una noche llegaba a Lima, había sido trasladado de Berna, para volver a servir como Embajador de mi país, en una ciudad, que me ha sido siempre sumamente entrañable, la habíamos visitado en más de una ocasión, mientras servíamos en La Paz – tuve el honor de servir como Embajador en nueve países, de los cuales guardo extraordinarios recuerdos, más de una vez he ponderado escribir una Memorias de todos esos años y lo que nos tocara vivir, sin embargo, la diplomacia, en particular la nuestra, es un tremendo antídoto, contra las formas de egocentrismo, narcisismo y otras maneras de autovaloración exaltadas, puesto que suelen impactar profundamente, en la lectura del ser-sí-mismo y de nuestra particular situación, en el mundo, dicho eso, las dudas son demasiadas sobre la importancia de todos esos años, que al final dejan una profunda lección de humildad y conocimientos, con unos dolores y decepciones, nada dignos de recordarse -, volviendo al tema, esa noche de mi arribo a Lima, coincidía en la televisión peruana – eran los tiempos del Primer Gobierno de Allan García y la ciudad pasaba por limitaciones realmente importantes -, recuerdo me alojé en el Hotel César en Miraflores, la residencia no estaba en condiciones de ser habitada y mi familia esperaba, las mejoras adecuadas, para llegar a Lima; pues bien, el debate entre Vargas Llosa y Alberto Fujimori de cara a las elecciones presidenciales, era ya la segunda vuelta, Vargas Llosa había ganado la primera, sin tener una gran mayoría, tenía lugar aquella noche, por supuesto me senté frente a la televisión a seguirlo. Era la primera vez, que veía debatir y hablar en público al gran escritor, quien debatía, con un profesor de matemáticas, Ingeniero de profesión, japonés de origen, quien para mi mayor asombro e incredulidad lograba mantenerse a la altura del debate – cosa casi impensable – e incluso las encuestas posteriores lo daban por ganador, como efectivamente lo fue después. Llamar constantemente a Vargas Llosa, “Doctor Vargas”, se quedó grabado en mi memoria, me daba cuenta, que la posición de Vargas Llosa era precaria y su argumentación así como arrogancia y desprecio evidente, del desconocido profesor de matemáticas, no iba a penetrar en el votante peruano, la retórica liberal o libertaria no era suficiente, la defensa del libre mercado y el free choice, poco hicieron, para contrarrestar la mentalidad y visión pragmática y ejecutiva, de Fujimori, quien se mostró incluso como un profundo conocedor de su país – debate aparte es si Fujimori era o no peruano de origen o la posterior valoración de su larga gestión, plagada de corrupción y escándalos, aunque llena de éxitos en materias concretas, logró terminar con el caos financiero que el gobierno del APRA dejó al Perú y logró reinsertar al país en el sistema financiero internacional, en su primer gobierno lo que vino después y su lucha contra Sendero Luminoso y la captura y prisión del Presidente Gonzalo o sea Abimael Guzmán es otro tema y escapa totalmente este breve comentario -, al final de esa elección Vargas Llosa, por todos conocido, se marchó del Perú e incluso optó públicamente por la nacionalidad española, país donde reside actualmente. Y allí empezó una muy larga y fructífera etapa de la creación literaria además de incursionar, en otras actividades cercanas, como el periodismo y la crónica, la buena crónica, no la de los escándalos y la publicidad negativa, incluso, incursionó, creo brevemente, en análisis del balompié, para usar el término correcto, en nuestro maravilloso idioma.

No vamos a reproducir la trama de la obra, aparentemente el centro de la misma, lo sería el asesinato de Carlos Castillo Armas y una supuesta intriga orquestada, desde Ciudad Trujillo, en aquella época así se llamaba Santo Domingo, la capital de la República Dominicana, bajo complicidad de un oficial del entorno, del Presidente Castillo Armas, el Teniente Coronel Enrique Trinidad Oliva, hermano del entonces Coronel y Ministro de la Defensa, Juan Francisco Oliva – cuyo cumpleaños se celebraría esa misma noche o sea la noche del crimen -, quien no está claro del todo fuera parte de los conjurados, aunque otras versiones sí lo implican, no así Vargas Llosa y su narrativa fantasiosa, acompañados por supuestos “sicarios” dirían hoy en día, bajo el control del Dictador Dominicano, Rafael Leonidas Trujillo, quien al sentirse ofendido y traicionado, por Castillo Armas, al no cumplir con una supuesta oferta, de invitarlo oficialmente a Guatemala, recibirlo con los máximos honores e imponerle la Orden del Quetzal. Los sicarios dominicanos, en plena coordinación con Oliva, burlan toda la seguridad de la Casa Presidencial y logran introducirse, por la noche y asesinar al Presidente, quien caminaba en esos momentos, hacia una cena o acto oficial, próximo a celebrarse. Tanto los hechores extranjeros y el único complotado guatemalteco, actuaron, con una cierta bendición de la CIA y un supuesto agente a quien Vargas Llosa llama a lo largo del libro, “Mike o el hombre que no se llamaba Mike”. Alrededor de esta terrible historia, giran una serie de personajes, históricos, reales, que son mencionados con sus auténticos nombres, así como el de los hechores del magnicidio. Contrario a lo que Vargas Llosa afirma, son pocos, muy pocos, los Presidentes guatemaltecos asesinados durante el Siglo XX, así como esa leyenda negra, incansablemente repetida, sobre el apocalipsis de la supuesta “primavera democrática” guatemalteca. Jacobo Árbenz mismo se hizo elegir Presidente, sobre un crimen, nunca del todo aclarado, de su rival – quien gozaba de una enorme popularidad indudablemente, lo cual siempre planteó dudas, si Arbenz ganaría unas elecciones, en las que tuviera que competir, con Francisco Javier Arana, asesinado de manera muy misteriosa – o sea ese hecho, el cual algunas han tratado de ocultar, desvirtuar e incluso atribuirlo a supuestos complotados, sobre el cual existen serias evidencias, que plantean al menos una enorme duda, tampoco ha sido del todo aclarado y permanecerá siempre, como una enorme sombra, sobre toda esta terrible historia. Sin embargo, la protagonista de la novela, es Marita, a quien extrañamente apoda Miss Guatemala, una mujer cuyo verdadero nombre es Gloria Bolaños, por razones no tan evidentes – nada es evidente en esta narración -, es una o tal vez la única de las personas, que evita llamar por su verdadero nombre. Una de las cosas más asombrosas, es una especie de addendum o “anexo”, el cual lo titula simplemente, “Después”, en el que recoge una supuesta entrevista con Marta Borrero Parra, en la ciudad de Washington, a cuya vivienda acude acompañado de Tony Raful, a quien le dedica, entre otros el libro, autor este de un libro publicado hace poco, bajo el título “La Rapsodia del Crimen” (Grijalbo, 1917), quien relata esta misma historia, que Vargas Llosa modifica o agrega esencialmente, muy poco; pues bien, según el propio Tony Raful, Gloria Bolaños vive en New York, tal vez asustado o cauteloso, Vargas Llosa a quien en esa supuesta entrevista, amenaza e incluso saca de su casa, Marta Borrero Parra/Gloria Bolaños, quien extrañamente le dice, no se moleste en enviarme una copia del libro, porque no lo voy a leer, no obstante, mis abogados si lo harán (pág. 348). Y más aún, si nos fijamos en el siguiente párrafo, en la página 336 del libro, donde literalmente dice lo siguiente: “Llevo dos años imaginando a esta mujer, inventándola, atribuyéndole toda clase de aventuras, desfigurándola para que nadie – ni ella misma – se reconozca en la historia que fantaseo.”. Y aquí es donde nos centramos en la cuestión fundamental.

En diversas ocasiones, al referirse a su nueva obra, Vargas Llosa ha enfatizado, se trata de una novela de ficción, no de una novela histórica y los hechos no son narrados, contados, como los de un contador, de una manera estrictamente apegada a la forma real como los sucesos novelados, verdaderamente ocurrieran. A lo largo y ancho del texto – para nosotros lo interesante es el texto, el cual emerge y se separa de su creador o autor, para constituirse en obra literaria o en otra cosa – Vargas Llosa narra con la irresponsabilidad, de quien se siente afuera de ese submundo infernal; empero, su trabajo de investigación previa y la manera como “cuenta” los acontecimientos – que para los guatemaltecos tienen una enorme importancia – lo hacen alejarse muchísimo de la verdad histórica y más aún, ofrece una caracterización de una país, en momentos pareciera también de toda una gran región de la América Latina, aquella que Pablo Neruda llamaba “la cintura de América”, en el Canto General. Dada mi formación particular, cuando pienso en el arte y las obras artística, como la gran literatura, evito siempre no ignorar, su relación con la verdad. La esencia del arte surge desde la manifestación o del desocultarse de la verdad, que éste trae a la tierra y al mundo. La obra de arte instala una tierra y habita un mundo. Y en este caso hay una muy deliberada construcción de unos personajes siniestros y sombríos, una historia diabólica e infernal, surgida en los laberintos nocturnos del poder y del misterio de una naturaleza humana deformada y torcida. Incluso la cita de Churchill en inglés y sin traducir, que se lee al inicio del libro, no está puesta allí por casualidad. Al referirse a “…this bloody place Guatemala..”, haber elegido esa expresión típicamente inglesa, coloquialmente inglesa, nos da un marco referencial, en el que casi como el Dante: el narrador y ahora su lector, están por entrar en los círculos del infierno y la lectura de esta obra, para mi fue eso, como un descenso a lo más infernal y obscuro de lo humano. Para cualquier guatemalteco, sea de la orientación o tendencia política, que sea, partidario de uno u otro bando, es un auténtico tránsito, en un delirio y alucinación, casi inexplicables.

La muy curiosa estructura dialéctica de la novela, es sumamente interesante. No cabe duda, que el pensamiento dialéctico aún prevalece y Vargas Llosa no lo ha abandonado del todo. La apertura o inicio de la novela, es tan asombrosa como el arriba mencionado, anexo o pseudo agregado. La entrevista con la protagonista imaginario-desrealizada, para recordar un tanto, el lenguaje sartriano, de esa extraordinaria obra final incompleta, sobre Flaubert, que bien vendría a cuenta, L’Idiot de la famille. Los pares de oposición, a la manera estructural, se repiten en la construcción y arquitectura, internas y externas de la obra, Jacobo Árbenz y Carlos Castillo Armas, Sam Zemurray – un judío moldavo, emigrante y exitoso empresario, Edward L. Bernays, un judío vienés, emigrante también; por cierto el fundador del prestigioso Zamorano, hoy día una Universidad Agrícola, en 1941 fue Zemurray, con el invaluable apoyo del Doctor Wilson Popenoe, – cuyo trabajo y dedicación son ampliamente recordados y muy valorados, en toda la región – Zemurray incluso Presidió la United Fruit Company. Las oposiciones o relaciones de oposición dialécticas son muchas, en muchos momentos, parecieran implicar incluso cuestiones, de supuestas superioridades e incluso estéticas, esto merecería análisis posteriores y más profundos, nótese las constantes referencias “al hombre más feo del mundo”, casi implicando una relación entre el horror, la fealdad y el mal. Todo esto precipitará una narración lenta y cargada de opiniones expresadas a través de los personajes construidos, bajo ciertos prejuicios o ideas preestablecidas, alrededor de estos trágicos hechos. Las confusiones, incluso anacronismos son muy notorios, escogemos algunos al azar, para conformar un argumento, sobre lo que pueden ser no solamente los excesos, en la creación, sino tal vez, más preocupante, el abandono de la verdad. A lo largo de la página número 25, después de reconstruir una reunión imaginaria del Directorio, de la United Fruit Company, hace decir a Bernays, en oposición al más rudo y directo, Zemurray – Schmuel Zamurri era su nombre original, conocido como el Bananaman -, que implementaría una narrativa mediante la cual, influenciaría la opinión americana y crearían, las condiciones, para justificar una estrategia dura y agresiva, frente a un comunismo en expansión, allí lo hace afirmar lo siguiente: “Mediante la prensa, la radio y la televisión, la fuente principal que informa y orienta a los ciudadanos tanto en un país libre como en un país esclavo.” (Pág. 25). La televisión, realmente, programas de penetración propagandista al estilo nazi, promovidos por un judío americano, es muy dudoso, de cualquier manera la televisión se introdujo en Guatemala a finales de los años cincuenta y principios de los sesentas. No sólo parece anacrónico, sino poco real. A Bernays se le pueden atribuir muchas cosas – la invención de Madison Avenue, si se quiere exagerar – pero es muy cuestionable esta línea de pensamiento. Los pares de oposición se ven allí plenamente configurados. Las confusiones históricas también se suceden, fincas de café en Chichicastenango y, algo particularmente curioso, además de describir y construir una larga y extensa galería, de personajes degenerados e infrahumanos, los hace tener unas costumbres particularmente desagradables, si quiere practicar el neorrealismo, pues es una elección de su condición de creador literario; pero, hacer beber Ron Zacapa en los años cincuenta, a esta galería de monstruos, es realmente una total barbaridad, el Ron Zacapa surgió y se estableció en Guatemala – ahora una de las marcas más prestigiosas del mundo y uno de los mejores, sino el mejor, rones del mundo y con énfasis, creado y producido en Guatemala – al menos cuarenta años después, de todos estos hechos. Y así se siguen una sería de libertades creadoras, muy separadas de los hechos históricos como tales, prevaleciendo anacronismos y confusiones, en su narración y recuentos de la historia misma de Guatemala.

Hay un hecho, en particular que me interesa personalmente rescatar, los dos episodios centrales, son la ejecución del crimen y la caída-renuncia de Árbenz. No me ocuparé de la cuestión de la gesta liberacionista, francamente mucho se ha escrito sobre esto y aún hay guatemaltecos vivos, que pueden y seguramente lo van a hacer, referirse con precisión histórica a la verdad, cómo se sucedieron los distintos momentos, que atravesó este complejo proceso. En ese mundo de dictadores “tropicales”, que Vargas Llosa ha elaborado, no es el único se haya ocupado, en hablar y narrar estos horrores, que nuestros pueblos han vivido, me interesa destacar una cosa, para mi de relevancia fundamental y pocas veces referida, de esta terrible tragedia. Castillo Armas no hizo la liberación solo y tampoco la CIA y Peurifoy, ahora bien, la influencia y presencia norteamericana ha sido y continuará siendo enorme y es difícil pensarla de otra manera, lo curioso es el giro que está tomando actualmente. Hubo una muy extensa participación, de personas, no solamente de la élite guatemalteca, sino también de otros estratos sociales, que participaron y sí, también hubo extranjeros. Como en todos los casos. En esto no se puede ni debe ser ingenuos. Castillo Armas no se pensó a sí mismo como otro Ubico o Estrada Cabrera, no se vio nunca como Presidente Vitalicio, esa nunca fue su intención y las personas a su alrededor, tampoco auspiciaron semejante fantasía, es muy importante destacar, que las listas de su gabinete, los miembros de la Asamblea Constituyente, que redactaron y aprobaron la Constitución, de 1956 están llena de los más ilustres y connotados guatemaltecos, muchos de los cuales eran ya personalidades de enorme prestigio, sino lo siguieron siendo a lo largo de sus vidas profesionales, por cierto, se equivoca el autor, al referirse al Ministerio de Justicia, como lo hace, término propio de otros países, en el Perú por ejemplo, en el caso guatemalteco era y es aún, Ministerio de Gobernación, lo ocupaba el Licenciado Don Miguel Ortiz Passarelli, quien incluso años después presidió una de las Cortes Supremas, con una serie de nombre y juristas de un enorme prestigio y respeto. Fue Ortiz Passarelli quien perdió las elecciones, con el General Ydigoras Fuentes, elecciones que se hicieron bajo ese marco normativo, de una Constitución llena de enormes rasgos de modernidad, con algunas cuestiones menos felices, facilitó de cualquier manera la sucesión presidencial, posterior al asesinato del Presidente. Dicha constitución contemplaba la figura de los Designados, normado en los artículos 165-167 de la misma y de esa forma se llevó a cabo la sucesión, no mediante un nuevo golpe, como lo sostiene Vargas Llosa. Castillo Armas no podía reelegirse y no lo buscaba tampoco. El artículo 162 de la referida Constitución, estableció contundentemente la no reelección directa y establecía, una espera de dos períodos presidenciales, para poder buscar una nueva reelección o sea, doce años. Incluso contiene unas cláusulas muy claras, sobre la manera cómo se podrían modificar esos artículos y las limitaciones que existirían. Esto es muy relevante, para entender que la historia de Guatemala es y ha sido una lucha interminable, por construir una República Constitucional de Derecho. Eso y no las dictaduras está en el corazón de los guatemaltecos. Nada más alejado, que los dominios interminables de tiranos y dictadores, esa es y ha sido la lucha real, frustrada, truncada, inconclusa, siempre en marcha, esa y no otra es la vocación de la manera cómo el guatemalteco quiere vivir y organizarse. El autoritarismo es una aspiración de pequeñas minorías.

Para concluir y cerrar este muy limitado comentario, no tanto análisis, bien merecerá ese trabajo posteriormente, quisiéramos mencionar algunos asuntos, que es mejor destacar al final. En este tema, existen claramente dos posiciones confrontadas e irreconciliables. Vargas Llosa ha hecho esa extraña afirmación, sobre el surgimiento del fenómeno castrista y el ascenso y establecimiento del comunismo en Cuba. Incluso afirmar, que sin la Liberación y la “odiosa” intervención estadounidense, vía la CIA y el Departamento de Estado, por razones siniestras y obscuras, proteger a una empresa dedicada al banano y las frutas, cuyo poder mitológico, era capaz de cambiar gobiernos y corromper vidas y personas. La Guerra Fría sucedió y fue crudamente real. Y se libró por todas partes, no solamente en el Occidente, ni en el Oriente comunista, también en la América Latina. Con extraño dejo de piedad, Vargas Llosa busca redimir a Árbenz y lo hace una víctima del enorme poder, de sus opositores. No lo rescata, lo explica o al menos eso nos intenta hacer creer. Al manipular y cambiar los hechos históricos, crea una ficción literaria sumamente desagradable. Trata de hacernos ver el horror de los monstruos, que han gobernado y abusado a todos los países de esta región. No quiere decir – eso seria insostenible, que tales infiernos no existan en otros latitudes y muy cercanas a nosotros -, los demás países están y son o han sido inmunes a estos trágicos destinos. No es ese el principal argumento. Lo que francamente es difícil, muy difícil, de aceptar, es esa pseudo-causalidad, de los hechos alrededor de esta terrible tragedia – el final trágico de la vida de Árbenz ha sido ampliamente documentado y es eso, una horrible tragedia -, en la cual los principales protagonistas sufren destinos enormemente perturbadores. Lo mismo es el final de Castillo Armas, un magnicidio el cual aún hoy en día es casi imposible de comprender cómo pudo pasar y la explicación de los “recios tiempos”, es francamente insuficiente, ficción por decir lo mínimo. El fenómeno de la liberación no es el origen causal del “castrismo”. Fidel Castro surge bajo otras condiciones y en otras realidades, que aunque cercanas, esencialmente distintas. Y allí la mano estadounidense también estuvo presente, como lo continuará estando, constante e ininterrumpidamente.

De una manera muy íntima y personal, casi totalmente privada, quisiera cerrar este comentario a Tiempos Recios, con una nota sumamente emocional, Odilia Palomo Paiz, era hermana de mi padre. Entre los dos existió siempre una relación entrañable y que testimoniamos a lo largo de nuestras vidas y la de ellos, los dos descansan en paz. Tía Lila, para todos nosotros, fue siempre una invaluable y querida presencia, muy cercana siempre. Incluso durante los años, en los cuales ella tuvo una participación política pública, hasta su retiro de todas las actividades políticas, mantuve una estrecha relación, con ella. Largas conversaciones, secretos compartidos, sugerencias, consejos, en fin, me fue lentamente contando una gran cantidad de sucesos y hechos, alrededor de toda esta tragedia, que conservaré y guardaré conmigo siempre. No me interesó y menos ahora, la “civilización del espectáculo”, la cultura del entretimiento, como la llama Vargas Llosa o la época de la imagen, como preferiría denominarla. Mi madre, Julia Silva Beteta, también fue testigo presencial, de mucha o casi toda esta terrible historia. Ella nació en New Orleans, una ciudad muy querida y con la cual mi familia ha mantenido una larga vinculación, mis abuelos maternos, los padres de mi madre, incluso, se casaron en New Orleans. Mi madre llego a Guatemala a casarse con mi padre, muchísimos años después, no era guatemalteca aunque logró vincularse con suma facilidad, mi abuela materna era guatemalteco-mexicana y tenía una familia bastante grande en la Guatemala de ese entonces, eso facilitó mucho la integración de mi madre a un núcleo familiar. Nosotros pertenecemos a una generación que aprendió a amar con respeto. Mi madre tuvo que huir de Guatemala hacia Honduras, teniendo yo apenas cuarenta días de nacido, un bebé de brazos decían en Guatemala antes, logró cruzar la frontera y con extrema cautela y precaución culminó ese azaroso viaje y trayecto, bajos circunstancias sumamente delicadas. El comunismo era real, no era una ficción novelada o inventada, por Peroufoy y otros agentes de la CIA o políticos del Departamento de Estado, para justificar o inventar una agresión. Muchos lo vivieron y lo sufrieron no eran fantasías, había familias divididas por estas causas. Muchas de estas cuestiones, de gran importancia para mi, pude lentamente confrontarlas y enriquecerlas a lo largo de mis muchos años de Servicio Diplomático, Embajador en nueve países distintos, me ayudó muchísimo a poder acumular mucha información y descartar otra. Mi carrera diplomática ya ha concluido, ahora es el tiempo de las lecturas y la reflexión y, sobre todo, de la escritura. Entre mi familia, se contaba la historia, que al producirse el asesinato de Castillo Armas, dejé de hablar por mucho tiempo, largos silencios, hasta que de pronto, lo volví a hacer. Ahora prefiero guardar silencio y esperar, que Guatemala no tenga más “recios tiempos”, sino tiempos de paz y alegría, tiempos de prosperidad y no de lágrimas.

LIBER AMICORUM: ARMANDO DE LA TORRE Y SU LEGADO. El GRAN AGRADECIDO.

Roberto Palomo-Silva

Conocí al Doctor Armando De La Torre durante mi examen privado de licenciatura, en la Universidad Rafael Landívar, cuando sometí mi primera tesis – después escribí otras más durante mis años de estudios doctorales -, sobre Heidegger, era una cuestión bastante complicada, aún recuerdo vivamente toda la historia de la elaboración de la misma, el asesor era el Padre Antonio Gallo – a quien todos sus alumnos y seguidores, admiramos profundamente y, en mi caso particular, lo recuerdo siempre con un muy profundo cariño -, la terna la integraron el Dr. Luis Lara Roche – un muy importante filósofo guatemalteco, con una larguísima trayectoria académica; el Dr. Vicente Arranz Sanz, por quien dicho sea, guardo una enorme admiración y cariño mantenidos a lo largo de mucho años, y, por supuesto, el Dr. Armando De La Torre. Escribir una tesis sobre Heidegger en aquellos años era una enorme audacia, aunque todos eran plenamente conscientes de la enorme importancia de su pensamiento, no tanto de su vida, tal vez por la propia influencia del mismo Heidegger nunca me interesé demasiado en las vidas de los autores que estudiaba o leía, lo cual tal vez con los años pasados, me obliga a reflexionar, si francamente podía practicarse dicha excepción, reducción eidética quizás o, usando una expresión de la fenomenología, tan cercana a mi pensamiento, “poner en paréntesis”, einklammern siguiendo a Husserl o hacer epojé, ἐποχή, de las vidas personales de los autores estudiados, de allí pues, para mi el texto regía antes de todo, incluso llevado aún más lejos, los textos originales, evitar traducciones, en tanto y en cuanto ello fuera posible, lo fundamental era sumergirse en el texto mismo e incluso ponderando la influencia de los interpretes y traductores. Los aportes y observaciones del Dr. De La Torre fueron muy importantes, para la redacción definitiva de un trabajo complejo y lleno de cuestiones filológicas y giros particulares del alemán, él fue quién me hizo la llamada de atención, que el término Gelassenheit, era femenino en alemán y deberíamos conservar esa redacción, lo cual incorporamos inmediatamente al corregirlo y presentarlo ya definitivamente, para el examen público. Allí se generó una relación llena de respeto y cariño, que se ha mantenido hasta estos años. No hace mucho, tal vez un par de años, lo visité en su casa de La Cañada, estando de visita en Guatemala, mi querida amiga, Ana María Timpanaro, tuvo la cortesía de llevarme a verlo. Platicamos extensamente de muchos temas, mi interés en la política y los fenómenos de poder, no es central en mis intereses, más dirigidos al pensamiento filosófico y a ese encuentro con el Derecho Internacional, eso nos acercó al tema del Diferendo sobre Belice, una materia, que al Doctor De La Torre le interesaba mucho, conoce profundamente hay que decirlo, hablamos extensamente de ello, en muchas ocasiones y claro está, la filosofía y la Cancillería – mi otro gran interés – centraban nuestras conversaciones.

El libro – publicado, en Guatemala, por la Universidad Francisco Marroquín y el Instituto Fe y Libertad, durante el 2019 y cuyo título completo es Liber Amicorum: En honor de Armando De La Torre – reúne una colección de ensayos e incluso unos poemas, de ese extraordinario talento, Amable Sánchez Torres, quien a lo largo de su vida ha cultivado una poesía excepcional, con un cuidado y pulcritud únicas, sus sonetos, son de una métrica y construcción ejemplares, con esos poemas se abre el libro. Y luego hay una serie fascinante de ensayos, que abarcan muchas “formas del saber” – me gusta emplear la antigua expresión de Max Scheler – y que tienen una unidad interna y un horizonte teorético y conceptual, que los unes y vincula, así desde la Teología, la Economía, la reflexión jurídica y, sobre todo, el public choice, lo más atractivo del texto, probablemente, para la mayoría, ya que el movimiento iniciado por Duncan Black, consolidado, por Gordon Tulluck y Buchanan, para analizar los fenómenos del poder y la política, desde las herramientas y principios, de las ciencias económicas, cubren el texto, con una perspectiva muy ilustrativa, sobre cómo se fue construyendo lentamente un pensamiento, que proviene de esa otra y antigua tradición anglo-sajona, del pensamiento libertario y sus variantes. La tradición no solamente respira y es palpable a lo largo de toda la obra, sino más aún y quizás esto sea lo más relevante, une, ata y genera una continuidad al pensamiento, que le configura una impronta muy seriamente elaborada, a partir de una antigua tradición establecida.

Aunque ordenados de una manera distinta, en el texto, podríamos utilizar un otro criterio, tal vez por disciplinas o materias, mejor aún, formas del saber, así tenemos que los ensayos teológicos, de Gabriel Zanotti, Guillermo Méndez, Gonzalo Chamorro y el texto filosófico de Günther Meléndez sobre Karl Jaspers, podrían ser leídos como un bloque; los ensayos sobre los temas económicos o de economía política – aunque este término no me agrada demasiado por sus connotaciones históricas -, empezando por el lúcido y muy ilustrador texto de Caroll Rodríguez, un magnífico “anecdotario” alrededor de los origenes y constitución del pensamiento del public choice y su muy interesante debate, entre de la Torre y Ayau, por la traducción al español del mismo, es francamente fascinante, no puedo sino recordar la célebre expresión de Buchanan al referirse al public choice, “politics without romance”, la cual un poco anima ese extraordinario debate, sobre la incorporación de la ciencia económica y sus métodos y técnicas, a la comprensión del comportamiento político y de los políticos; el trabajo de Walter Castro y Luciano Villegas a partir del análisis de Marshall alrededor de las visiones de corto y largo plazo, podrían incluirse dentro de este grupo de reflexiones, bajo el espíritu de contribuir a superar e iluminar toda aquella confusión, aspirando a ir más allá de aquello que John Rawls llamaba un salir allende y “…behind the veil of ignorance…”; hay algunos textos que son únicos y diferentes, por ejemplo, el de Mireya Molina de Castillo, casi un guión, para una obra de teatro, que bien podría llamarse, “Los enemigos de la Libertad”, una especie de guía al pensamiento libertario o neo-libertario inclusive, es un ensayo que borda, con la creación literaria y hace uso de una aparente experiencia semi-biográfica, para construir una hermosa reflexión, aunque llena de metáforas, nos sitúa en el corazón de una discusión abierta e interminable, por eso se me ocurría la referencia a las amenazas a la libertad, concebida aunque más allá, de la mera libertad de mercado o de mera elección; hay también los ensayos-textos con un tono intimista y pedagógico inclusive, la labor y legado docente del Doctor de la Torre es enorme, su influencia y legado están plenamente atestiguadas y relatadas, por tantísimas personas, de todos los niveles, así tenemos que Dina Castro y Karen Cancinos nos dejan sendos ensayos, sobre la labor docente y la dimensión ética de la libertad, acercándose más al tono personal y tocando profundamente ese misterio de la generosidad y gratitud, de una persona excepcional, poseedora de una extraordinaria capacidad de extender la mano y el corazón, entregar y dar tanto, por eso y aunque en cierta forma, también vinculado a esta línea de reflexión y, por que no decirlo, de emoción también, el prólogo redactado por la hija del Doctor de la Torre, Virginia, nos deja una reflexión intimista, no puede serlo de otra forma, la filialidad y el cariño, lleno de admiración, fluyen a lo largo de esa hermosa introducción a esta colección de estupendos trabajos, es como no puede serlo de otra manera, el reconocimiento al Gran Maestro – Karen Cancinos lo llamo el “Gran Agradecido”, lo cual es profundamente conmovedor – y el forjador de una pensamiento, conservador y continuador de una tradición, que viene desde muy lejos; destaca por su fuerza y convicción, la contribución de Anton Toursinov, que nos retrotrae a las cuestiones del autoritarismo y el enigma del poder, sus advertencias sobre los abusos y excesos, en el ejercito del poder, son muy profundas y nos obligan a no olvidar ese enorme riesgo, que aún se mantiene sumamente activo, amenazante y tratando de socavar los fundamentos de la cultura judeocristiana a la cual se alude constantemente a lo largo de estos muy valiosos ensayos.

Dejo para el final dos reflexiones, que me parecen relevantes, sobre el trabajo de Steve Hecht y David Landau así como unos breves comentarios, sobre los ensayos teológicos, los cuales me generaron no sólo recuerdos, sino un interés singular. Es fácil preguntarse cómo se pueden empalmar las tradiciones teológicas católicas y cristianas – esencialmente enfrentadas -, con una tradición anglosajona, más ligada a los movimientos teológicos generados, en la Reforma “protestante” europea y sus versiones estadounidenses. Probablemente ese encuentro se gesta a partir del amplio despliegue del ecumenismo surgido a partir de los Concilios Vaticanos I y II sobre todo, que contribuyeron a la construcción de un ambiente, de mucha apertura, especialmente durante los años sesentas y setentas, en adelante, para generar puentes y diálogos, superar diferencias y contribuir a encuentros y coincidencias, que las hay y muchísimas. Tal vez los resultados no sean tan evidentes, sin embargo, los frutos están allí. Y es dentro de ese espíritu, que estos trabajos teológicos parecen suscribirse. Los ecos de las posiciones derivadas de la denominada “teología positiva”, a partir de Karl Barth, las visiones existencialistas que se aprecian notoriamente, en Paul Tillich o más aún, la hermenéutica de la “desmitologizacion” – el Entmithologysierum – de Rudolph Bultmann a partir de la visión teológica del Kerygma y Mythos o el retorno a la re-interpretación de los textos teológicos, en fin una enorme tradición, que pudo de alguna manera caminar con las interpretaciones de Karl Rahner – el más importante teólogo católico de aquellos años -, quien incorpora no solo la analítica existenciaria y la fenomenología hermenéutica a la construcción de una nueva teología, baste recordar las nociones de “oyente de la palabra”, construida a partir de la analítica existenciaria de Heidegger o su anterior histórica tesis doctoral, sobre la conversio ad phantasma, la célebre elaboración de Santo Tomas, en la Summa, 1q.86 a.1, donde se abre el distanciamiento con la neo-escolástica, todo este extraordinario conjunto de grandes teólogos, que generaron un notable resurgimiento del pensamiento católico-cristiano, recuerdo particularmente la noción de la “evolución del dogma”, construida por Rahner de manera sistemática y cuyo influjo posterior ha sido enorme. Así tenemos pues esos magníficos aportes de Zanotti, en su análisis sobre el pensamiento teológico de Ratzinger – el Papa Emeritus Benedictus – y sus visiones, sobre el encuentro, entre la razón y la fe; Méndez nos lleva a la teología de la intersexualidad a paritir de una neo-hermenéutica; finalmente, Chamorro nos ubica, dentro del contexto reciente, a partir de von Balthasar y la recuperación de una muy antigua tradición gestada dentro del tomismo y la escolástica clásicas – con un más que conocido origen aristotélico -, sobre la visión del Ser Perfecto, en quien coinciden esencialmente, la Verdad, la Bondad y la Belleza, esta última acota Chamorro muy oportunamente, dejada un tanto de lado y reflexiona sobre el pullchrum, proponiendo la continuidad de una “teología de la belleza”, partiendo del pensamiento y propuesta de von Balthasar. Fascinante. Un punto que es importante tocar de pasada, estos aportes nos hacen ver consistentemente, que hay un pensamiento teológico, que no quedó “encerrado”, por la cristología política y la teología de la liberación, en el debate entre una Iglesia de los Pobres y una Iglesia Antigua, superada, cargada de un peso insoportable, derrumbándose internamente, sumida en una crisis insuperable, de dimensiones catastróficas, que se resiste a la reforma y al cambio o peor aún, contaminada internamente, por una corrupción y decadencias plenamente humanas, no abordadas y pospuestas interminablemente, más bien, la propuesta del retorno a los textos mismos, las lecturas construidas a partir de sólidas metodologías histórico-exegéticas, pueden aún contribuir a una reflexión teológica racional y seria, que se nutra desde su propia tradición y a su vez, esté abierta al mundo, o para usar el dictum del propio Rahner, llena de verdaderos “oyentes de la palabra”.

Para concluir, unos muy breves comentarios, alrededor del trabajo de Hecht y Landau, elaborado en inglés, lo cuál me parece sumamente pertinente, en un mundo donde la necesidad, de un uso constante de otras lenguas, es no solamente una necesidad, sino una exigencia. La posición mantenida en el ensayo de Hecht y Landau gira alrededor de la oposición, entre individualismo y colectivismo, parangona casi como sumergidos en la misma crisis o mejor dicha tal vez, una extensión de una crisis originaria, librada alrededor del mundo entero. La defensa de las libertades individuales y la colectivización de la vida humana, no solo la organización social y económica, más allá de economías planificadas y autoritarismo estatal o sea dictadura colectivista, de lo cual hay mucho ejemplos, los autores intentan una muy sólida defensa, del individuo y de las sociedad constituidas, dentro del respeto del estado constitucional de derecho – the rule of law -, frente a una masificación y destrucción tanto de la persona humana, como de las instituciones, fundantes, sustentáculos de la vida en libertad. Abunda en ejemplos y es extensa – lo cual es plenamente congruente con la vida entera de Armando de la Torre – la crítica de los gobiernos colectivistas, que se pueden encontrar por todas partes. Son los enemigos de la libertad. Hecht y Landau son unos apasionados – tal cual lo es el Doctor de la Torre – de la defensa de las llamadas sociedad abiertas, donde el individuo es el centro y eje, de la acción humana misma. Lo tal vez mas estremecedor del texto, es la advertencia y denuncia, que se hace a lo largo de este trabajo – Hecht y Landau escriben continuamente sobre esta materia -, es esa doble paradoja, la cual se puede resumir de la siguiente manera, los enemigos de la libertad operan desde adentro de los Estados Unidos, sostienen una lucha, contra la actual administración, por razones obscuras y muy complicadas, y, la misma se ha trasladado a Guatemala y muestran el otro lado de esa extraña paradoja, aquellos que ellos llaman las “antiguas oligarquías guatemaltecas”, recurren a esa expresión y término, han sido colectivistas, por razones de corrupción y auto protección. La salida es una lucha real contra la corrupción liderada, no por instituciones internacionales, sostienen, como Naciones Unidas, sino por individuos y el decidido establecimiento del estado de derecho, the rule of law, sin ambages y manipulaciones corruptas. Ese el camino que llevará a la libertad individual. Me parece si recogemos los dos primeros artículos de la Constitución guatemalteca, los número 1, y 2 podemos introducir en una otra terminología – la constitucional – estos dos principios meridianamente formulados, en la misma, “el estado se organiza para proteger a la persona humana” y es deber fundamental del estado “el desarrollo integral de la persona.” Si entendemos al individuo como persona humana podemos estar plenamente de acuerdo; pero, solamente si la persona humana es concebida como sujeto portador y realizador de valores humanos. Esa es la esencia misma de un estado constitucional de derecho, que tan elusivo nos ha sido a los guatemaltecos y es esto lo que Armando de la Torre nos ha querido enseñar, señalar y hacer ver a lo largo de su ejemplar vida y obra. Su auténtico legado como el Gran Agradecido.

El Silencio de los Poetas.

La casa de nacimiento de Georg Trakl, en Salzburg.

“Ein grinsend Schweigen an die Wand.”, Romanze sur Nacht. Georg Trakl.

Roberto Palomo-Silva

Cuando los poetas dejan de hablar y el silencio se impone, la gravedad y la angustia del mundo, se hacen más fuertes, sensibles. El obscuro espacio instalado, que emerge después del silencio o de esos grandes silencios, es sumamente profundo. En la obscuridad del silencio se hacen más patentes, la ausencia, carencias y faltas. Lo que perdimos o aún no tenemos. Lo que se ha marchado o lo que tal vez aún no ha llegado. Son los “tiempos de penuria”, de los que nos hablaban Rilke y Heidegger nos hace ver, como los pensadores en constante diálogo, con los poetas, conservan, guardan, protegen y aquella tarea de guardianía, nos mantiene cerca de lo humano. Trakl hablaba de aquel “animal humano”, que “deambula por la tierra de la noche”, el gran destructor, el aniquilador de mundos, y, es una historia terrible, para quien logra ver la profundidad del abismo del silencio y al asombrarse, se espanta y enmudece. Se calla. Cuando los poetas dejan de hablar y el silencio se impone, la gravedad y la angustia del mundo, se hacen más fuertes, sensibles. Camus nos decía – en esa obra extraordinaria L’ Homme Revolté – que los “poetas le agregan al mundo lo que le hace falta”. Recordamos la historia narrada por el propio Wittgenstein, quien buscara conocerlo personalmente – cuyo texto se conserva a través de una carta, que Trakl nunca recibiera debido a su intempestiva muerte – después que su Fundacion, le otorgara un estipendio, a quien llamara, incluyéndole, en lo que identifica, en el famoso breve comentario, después de enterarse de la súbita muerte de Trakl, de quien ya habia afirmado no entenderlo del todo, como poseeder del “tono¨, de los “hombres verdaderamente geniales.”(„Ich verstehe sie nicht, aber ihr Ton beglückt mich. Es ist der Ton des wahrhaft genialen Menschen.“). Tal y como Wittgenstein se lo expresa a Ludwig v. Ficker, en la ya referida carta fechada el 28 de Noviembre de 1914, en su respuesta a la comunicación de éste, sobre la inesperada muerte de Trakl.

Es sumamente largo el camino de los silencios y de los encuentros, entre los pensadores y los poetas, viene a cuenta acá porque estamos en esos tiempos de graves silencios. El último poema que Trakl escribiera, previo a su muerte – la cual no ha sido nunca del todo aclarada -, titulado Gródek, que en los tiempos de la Primera Gran Guerra, en lo que entonces era el Reino de Galitzia y Lodomeria, fuera teatro de una terrible y devastadora batalla, entre los ejércitos imperiales Rusos y los Austro-Húngaros, estos últimos sufrieron una de las más devastadoras derrotas, con una enorme cantidad de muertos, mutilados, heridos y mientras Trakl, que participaba en el frente como “Apotheker”, víctima de un colapso nervios y tuvo que ser remitido a un hospital militar, más específicamente a un pabellón neuro-psiquiátrico, en Cracovia, donde falleciera a los 27 años posteriormente, en condiciones complicadas, lo cual generara dudas, sobre un suicido o una muerte accidental, debida a una sobredosis de cocaína. En ese poema, el Gran Poeta del Silencio, Trakl, emplea dos expresiones alemanas, referidas a los silencios, “…stille sammelt im Weidengrund…” y más adelante, en una de las últimas estanzas del poema, se lee el misterioso verso, “…es schwank der Schewster Schatten durch den schweigenden Hain, …”.

El vocablo alemán Hain tiene una serie de connotaciones muy particulares. Encontramos sus orígenes en el alemán medieval y en el antiguo sajón – hagan, Dornstauch – y también en el denominado mittelhochdeutsch, hägen, aparentemente entre las dos formas Hain y Hag se derivaría la forma contraída Hain, la cual se vincularía a formas más recientes, como Orten y que hacen referencia a lugar o villa. Aunque el camino de las variantes dialectales del habla popular y antigua, del alemán es riquísimo y muy complejo, podemos tal vez, inferir que la referencia mantenida y buscada, es la de lugar, locación de alguna manera, de tal vez una antigua y pequeña villa o pueblo. De allí que las “sombras hermanas o las hermanas de las sombras”, a través del silencio del lugar, se muestran, en medio de un breve relato, presentado en un teatro completamente absurdo, es el Relato de la Guerra, puesto en escena. Lo interesante es como la alusión al silencio y su poder, son capaces de contarnos una historia terrible: la más despiadada destrucción de las atrocidades de las guerras. Es este pues el silencio, que ha dejado su lugar, en el lugar de la destrucción, para que las sombras lo ocupen, en su relato de la caída completa, ante el horror abismal de la muerte y la destrucción. Trakl presenció y comprendió este horrendo misterio, el de la más absoluta destrucción.

Los teatros de las grandes guerras cambiaron el mundo. Después de los enormes niveles de mortandad y destrucción sufridos, la probabilidad de la extinción total, planetaria, la duda prohibida, en el porvenir de una humanidad llena del optimismo de la Ilustración, tanto en el centro de la naturaleza como en la expansión de un saber ilimitado, se quebraron. Una post-modernidad y visión de fin de la historia, empezó lentamente a tomar el centro del debate. Los graves silencios se ausentaron. Se construyeron los laberintos del “nuevo orden mundial” y la pseudo cultura de la post-verdad, especialmente dentro de una política global expansiva. No es la primera vez, que pasamos por períodos sombríos y obscuros, donde las expectativas apocalípticas desplazan las esperanzas. Sin embargo, cuando la renuncia a los criterios de verdad se profundizan y establecen, como tendencias dominantes, los silencios son cada vez más inaudibles. Menos presentes. Los poetas empiezan a callarse y ese es un riesgo de una enorme gravedad. Si el principio de razón suficiente es casi irreconocible hoy día, la experiencia de la verdad, en su permanente ocultamiento y desocultamiento, ausencia y presencia, que habría en cierta forma, prefigurado la era del final de la Metafísica – sobre esto último aún guardo fuertes reservas -, en favor de un auge total de la ciencia y las verdades comprobadas y demostradas. El Fisicalismo, del que se hablaba en los años del Círculo de Viena y los debates posteriores alrededor del pensamiento analítico, guardan aún la memoria presente del célebre dictum del Tractatus y su célebre proposición séptima: “Wovon man nicht sprechen kann, darüber muss man schweigen.”. Muchísimo se ha escrito y debatido alrededor no solamente del texto y su significado, sino de sus interpretaciones. Algunos sostienen, que el Tractatus es un texto con un arquitectura musical – no es nada extraño, el elemento vienés es obvio y la relación matemática, de las teorías de la armonía y composición musical, tienen clarísimos tonos matemáticos, medidas, tiempos y mucho más – y el cierre sería una referencia al silencio final, que deviene al concluir la ejecución de una obra. Aquí me interesa sobre todo, su relación con Trakl, la cual no es ni puede ser considerada casual. Los une la preocupación máxima por el lenguaje y sus significados, su sentido y posibles interpretaciones, tal vez más importante aún, sus usos. El límite del lenguaje, de lo que se puede decir, después de una experiencia absoluta de destrucción, del completo absurdo de la guerra, los silencios que emergen no exclusivamente, de la muerte, sino de las más atroces muestras de barbarie. El silencio se impone ante lo inexplicable. Así pues “…de aquello que no se puede hablar….se debe callar.”.

Los políticos actuales – y aquí tal vez caben muchos más, no solamente los buscadores del poder, sino todos aquellos que viven y pululan alrededor de éste – bien podrían aprender de la experiencia del silencio y de los límites del lenguaje. Esto inevitablemente lleva a la pregunta por el sentido la verdad y, sobre todo, la relación fundamental con la misma. Aunque pareciera casi impensable, que en la era de la imagen, donde lo más relevante son cuestiones ópticas y pseudo-estéticas – no es que surgen por cuestiones de apreciaciones “de belleza profunda”, sino hasta manufacturada, producida por una ingeniería genética o meramente técnica -, las cuales nos han situado o instalado – en el lenguaje de la analítica existenciaria – en un medio plenamente controlable, predecible y por si eso no fuera suficiente, calculadamente creado, artificialmente producido, cuyas reacciones son esperadas. Decir o hablar sobre algo en público es una actividad plenamente medible, se ponderan las frase y su eficacia, desde su manera y forma de articulación, las expresiones cálidas o frías, distantes o cercanas, ese enorme conjunto de formas anticipadas, prefiguradas y por supuesto, efectivas. Su efectividad es medible como resultado. Los efectos generados son los esperados e incluso buscados deliberadamente. No importa, y , para nada importa, el contenido de lo dicho, sino el efecto de lo transmitido. La verdad no solamente está ausente, sino ha sido brutalmente expulsada, excluida, se ha tornado en meramente irrelevante. Nada ejemplifica este mundo de la post-verdad – no estoy del todo satisfecho con el empleo y recurso a ese término, post-truth, no obstante, su amplia difusión y discusión facilitan recurrir a él, para posibilitar el debate – como la “acción política” y su práctica. Debates que no lo son. Discusiones, sobre cómo imponer un criterio o visión, sobre la de los demás o de una disidencia antagónica, el fenómeno de las fake-news, es uno más de los muchos efectos de la renuncia a la comprobación y facticidad de lo real. Y en esto la economía y la política siguen germinando, dentro de la misma tierra de interpretaciones parciales, limitadas y obedientes a horizontes deliberadamente enmascarados. Se ha renunciado a la profundidad del silencio y se abandona la búsqueda de la verdad y del saber. El poder y su procura son absolutamente dominantes. Mantenerlo, conservarlo, aumentarlo a cualquier costo y sin límites, es la más obscura de las realidades del mundo actual, de lo no-evidente, de la imagen y su interminable confusión. Nuestra capacidad de comprensión e interpretación de lo real se ha tornado elusiva y hermética, nuestras circundancias desafían nuestros límites de aprehensión de realidad, para usar la expresión de Xavier Zubiri al referirse a la inteligencia sentiente, aunque no solamente se trata de nuestros propios y evidentes límites, somos sumidos en confusiones y deliberados procesos de aislamientos de lo real, el ser real y su dureza queda ensombrecido y cubierto, por ese extraño y gris manto tendido, sobre cualquier forma de facticidad, la imposición del desorden y la confusión dominan por todas partes. Somos habitantes de laberintos.

Guatemala y Belice: el camino a la Corte Internacional de Justicia

Roberto Palomo-Silva

Finalmente y después de un larguísimo y muy complejo camino, se cumplieron los últimos pasos, de una extensa y dilatada negociación, la cual previó ab initio, que la disputa – lo que a lo largo de los años siempre insití, por diversos medios y formas, llamar el Diferendo Histórico -, o sea la solución o acuerdo, nosotros lo llamabamos “definitivo”, en lenguaje extraído de nuestra Ley Suprema, la cual lo norma a través del artículo 19 transitorio, como es ampliamente sabido e innumerables veces reconocido e invocado, sería pues, sometida a una instancia jurisdiccional internacional, para alcanzar la evasiva conclusión, incansablemente buscada, vía todos los medios pacíficos, de solución de controversias, contemplados, en todos los instrumentos de Derecho Internacional General Consensuado, tanto latinoamericanos, como universales, así como dentro del Derecho Internacional Consuetudinario. Las múltiples formas de negociación directa fueron plenamente agotadas – a pesar de las reservas e incluso oposición, de ilustrados guatemaltecos, que han expresado continuadamente sus dudas, por diversas alternativas y medios de comunicación – y no existían más posibilidades, de negociaciones diplomático-políticas disponibles. Esas fueron las principales razones, por las que se facultó – ambas partes así lo entendieron y aceptaron – al Secretario General de la OEA, para hacer una recomendación final – lo hizo efectivamente, el entonces Secretario General José Miguel Insulza, en su oportunidad al darse por cumplida la última gran negociación -, se abstuvo como correspondía, identificar cuál sería o debía de ser esa instancia, siendo las partes quienes acordaron – en esto no hubo ninguna duda -, que debería ser la Corte Internacional de Justicia en pleno, no por procedimiento abreviado, Cámara Especial u otras modalidades, a saber, arbitrajes o mediaciones de otros tipos, dado la importancia y trascendencia, de la disputa, no cabía otra alternativa, mas que someterse al fallo definitivo, que emitiría y pronunciaría la Corte en pleno.

La aprobación mediante referenda o consultas en ambos países se estableció como fundamental y así se reconoció y fijó en el Acuerdo Especial y su Protocolo, salvo la modificación de la simultaneidad, tema que fue objeto de importantes diferencias, dado que Belice intentó introducir una reforma a su “Acta de Referendo”, donde establecía condiciones plenamente inalcanzables e incurrió incluso en violaciones a normas y prácticas generales del Derecho de los Tratados y del Derecho Internacional General, puesto que mientras se negociaba el Acuerdo Especial, elaboraba y sometía a su aprobación una serie de reformas legales, que afectaban e impactaban no solamente las negociaciones, en marcha, sino establecía también requisitos inalcanzables, a saber por ejemplo, una participación del sesenta por ciento y otros puntos más, que evidenciaban serias violaciones a la pacta sunt servanda y obligaban tácitamente a Guatemala a no tener más remedio, que invocar la cláusula rebus sic stantivus o dar por terminadas las negociaciones, en virtud no solamente de la evidente mala fe, sino aún más grave, de la modificación de las condiciones existentes, que produciría un profundo daño a lo acordado. Esta situación, simplificada acá, en realidad era más grave de lo que nunca se reconoció, puso en serio riesgo al mismo proceso. La habilidad diplomática y la paciencia de sus líderes permitió superar la delicada cuestión creada, naciendo así el Protocolo que rompió la simultaneidad y permitió una mayor flexibilidad, tanto en las fechas, como en las convocatorias y la certidumbre, confianza, para seguir adelante, con el proceso y las consultas acordadas. Una breve cuestión, de mis recuerdos del proceso mismo de la negociación, a su vez sirva de tributo, a quienes realmente hicieron posible construir un texto, sin el cual francamente, nada de esto sería viable. La razón por la cual se concibió y estableció la simultaneidad de las consultas, descansaba en la idea comunmente aceptada y derivada un tanto, de la extención del principio de igualdad, que aunque tal vez meramente procesal, buscaba evitar eventuales ventajas o generar inequalidades, que afectarían de nulidad al proceso mismo. Concebíamos que se debía evitar influenciar las consultas, en cualesquiera de los dos países, lo cual generaría no sólo fuertes dudas, sino las referidas invocatorias de nulidades. Sin buscar caer en un excesivo “procesalismo”, la visión central era cuidar la igualdad más absoluta posible. Se entiende así cómo ante una acción unilateral e inconsulta, no cabía más remedio que suspender la Consulta, ya en pleno proceso de convocatoria y volver a la mesa de negociaciones, para superar la crisis generada. Efectivamente así fue y se logró mediante el conocido Protocolo acordado por las partes, adicionalmente, Belice modificó posteriormente su Acta respectiva, permitiendo unas consultas en condiciones lo más igualitarias posibles. El resultado final es la aprobación en ambos países, del instrumento necesario, para someter de mutuo acuerdo el Diferendo Histórico, ante la jurisdicción de la Corte. Debe destacarse aquí una cuestión, que es de suma importancia – la he acotado anteriormente, en mis otros escritos relativos a esta materia y viene a cuenta repetirlo nuevamente -, la razón por la que se negoció y construyó un Acuerdo Especial, Special Agreement o Compromis, descansa en las condiciones o normas, establecidas en el Estatuto de la Corte y su Reglamento, para adjudicar o resolver disputas, cuando no exista un instrumento internacional de jurisdicción compulsoria, como es el caso de Guatemala y Belice. Adicionalmente, es una muestra efectiva y real de someter una añeja disputa a una solución definitiva e invocando los mecanismos construidos y contemplados, dentro del Derecho Internacional. Guatemala y Belice deben por estas razones – nunca está de más destacar, que se recurre a la jurisdicción de la Corte, de manera consensuada y negociada o sea en virtud a un Acuerdo laboriosamente construido – de manera civilizada y amistosa, por eso la única forma que debe prevalecer es el sometimiento simultaneo y la comunicación o notificación, requerida, de manera conjunta y no unilateral o individual, a pesar que el Acuerdo y su Protocolo así lo permiten; sin embargo, ese es el resultado y el mensaje general, más apropiado y correspondiente. No sólo es la voz expresada de ambos pueblos, sino la obligación derivada de las mismas consultas efectuadas, para ambos gobiernos, esa es la naturaleza del mandato recabado. Es una contundente muestra de un comportamiento ejemplar de dos pequeños países, cuyas historias están íntimamente unidas a esta antigua disputa.

El procedimiento de la notificación está recogido, tanto en el Acuerdo Especial, y, sobre todo, en los artículos 40,1 que se refiere a la incoación de una acción mediante el procedimiento del Acuerdo Especial, adicionalmente en los artículos 39, 40 y 42 del Reglamento de la Corte. Alli se establecen las normas que regirán esta parte del proceso. El plazo para la notificación está inequivacamente expresado tanto en el Acuerdo como en su Protocolo y es de un mes después de haberse efectuado ambas consultas y sus resultados sean ya definitivos y certificados por el órgano contralor. En el caso de Guatemala dos pasos serán absolutamente necesarios, el primero, ya efectuado, de iniciar consultas inmediatas, con las autoridades beliceñas, para coordinar las futuras obligaciones derivadas, de las consultas y otra tal vez, más interna, producto de la circunstancia histórica, en la que se llega a este momento. Estamos en las postrimerías de un proceso electoral en su primera ronda, de la misma emergerán dos candidatos – en caso, claro está, ninguno de todos los contendientes, alcanzara una mayoría absoluta, duarante la primera vuelta – y los que pasarían a la segunda ronda. Pareciera demandar o derivarse, de esta realidad inminente, que se deben iniciar procesos de consultas, informales tal vez, pero consultas de todas formas, eventualmente, para conformar y configurar la manera cómo Guatemala enfrentará el iniminente litigio, no olvidemos que derivado del Acuerdo Especial se debe integrar un equipo jurídico, del más alto nivel, que incluya no sólo relevantes figuras, dentro del litigo internacional – en esto hay que tener una enorme prudencia, no dejo de pensar en Costa Rica y su manera de conducir sus asuntos, en todos sentidos y sus impresionantes éxitos en La Haya, sin contar con los recursos y apoyos, de una contraparte mucho más afluente, asombrosamente, por cierto, la composición de equipos mixtos, como Perú también demostró, en su oportunidad y a su vez, Chile no lo dejemos de considerar -, sino y esto es sumamente relevante, Guatemala cuenta con varios conocedores profundos del Caso de Belice, quienes han dedicado gran parte de su práctica profesional al Diferendo Histórico, de muchas maneras, desde una enorme discreción y prudencia.

Esperamos y confiamos, que el tratamiento y la manera como se ha conducido, todo este proceso se mantenga, me refiero específicamente a la no politización y consideración de ser un asunto de Estado, que involucra a la nación guatemalteca, es decir, un espacio donde su historia trasciende y supera, los dominios de la política y sus peculiares prácticas, sobre todo ante los espectáculos, a los que hemos asistido en los recientes años. Aquí no caben los narcismos políticos o los pseudo mesianismos, el sentido e importancia de nuestra historia misma, está en juego, se debe resistir la tentación de actuar bajo falsos ídolos y aspiraciones irreales. Esto ha prevalecido hasta ahora, lo he podido constatar a lo largo de mi involucramiento con el Diferendo, aún desde estos últimos años de aparente alejamiento y distancia. Es importante recordar a todos aquellos ilustres guatemaltecos, que han contribuido – muchos bajo una enorme discreción – a que esta disputa llegue al momento de su “solución definitiva¨. Me consta que la honestidad y profundo interés genuino de algunos de sus hoy día silencios actores, permitió y contribuyó a que este paso histórico se concretara y fuera una realidad efectiva. Sigamos dándole ese mismo tratamiento, que inspirara las acciones de aquellos, quienes dedicaran gran parte de sus vidas a este tan complejo y trascendental capítulo de la historia de Guatemala.

IN MEMORIAM MARCELO DASCAL

Roberto Palomo-Silva

When the recent passing of Marcelo Dascal took place my memories gather around a simple thought: one of the most brilliant minds, not only in the Jewish world but everywhere, and Marcelo was known all over the world. Not only did he travel constantly, his work and life long dedication to Philosophy and more specifically, to the Theory of Controversies, Pragmatics and the study of knowledge guided his entire work. The world at large will miss this extraordinary human personality. We all that have the privilege and honor of meeting and calling him a friend, will miss him dearly. We met in Israel while I was serving as Ambassador of my country and immediately stablished a connection that lasted since. We were introduced by another extraordinary Israeli intelectual, Professor Nahum Megged, whose enormous body of work brought him closely to the latin american world, where is admired and loved. This were the ninetys and Israel was involved on the now almost forgotten “peace process” and hope bloomed from every corner, peace was a possibility and Yitzhak Rabin was the Prime Minister, then tragedy stroke and dreams were shattered and broken.

Our friendship remained close throughout the years. Although we came from different philosophical traditions, mine being what is described by the term “continental philosophy” – personally I dislike its usage and connotations – as opposed to the “analytical thinking”, also an unfortunate terminology. Marcelo’s thinking went far beyond logical positivism. We came together through our mutual interest of Edmund Husserl’s work especially the late Husserl, the one that emerges from the Cartesianische Meditationes und Pariser Vortraege, constitutional phenomenology and monodological Intersubjectivity, presents Leibniz idea of the Monad and Monadology meant his encounter with the Leibniz work. I had a strong glimpse at his remarkable dedication to the publishing of the Leibniz Complete Works and we had frequent contacts while in Berlin, Marcelo introduced me to the group working on the edition and publication of the Leibniz immense body of work. Controversies were of course, at the centre of the process, Leibniz no stranger himself to the matter. An array of books, essays, symposia, articles bloomed around the endeavour. I was fortunate enough to begin to move slightly from my Heideggerian roots, deeply embedded on my own thinking. So then, Pragmatics but not as linguistic phenomena exclusively, not to forget that analytical philosophy deals also, with “ordinary language” to use Austin’s concept, for Marcelo pragmatics was not supposed to substitute semantics, it is grounded not on algorithmic rules but on heuristic ones. The question of the language uses. A long tradition stands in the framework and Marcelo devoted his life and work to these complex ideas and developed his now well-known Theory of Controversies. Much has been studied and written on this challenging subject and much more to come. What we are lacking at the time is precisely and organized edition of his complete work so the reflexion and analysis are maintained and strengthened.

The frequent meetings change to a new venue. I was posted as Ambassador to The Kingdom of the Netherlands, and Marcelo came frequently so we enjoyed frequent meetings. His publications with the prestigious “John Benjamins Publishing Company”, based in Amsterdam developed into a series of very important contributions, both as author and editor. The number of outstanding and leading scholars whose articles and essays can be found on all the books of this remarkable series is highly impressive. The Theory of Controversies became an essential school of thought. Since my attachment to International General Consensual Law intensify and gained in depth, not exclusively as my diplomatic postings demanded, but also my involvement with “conflict resolution and negotiations”, required the development of skills and certain tools, Marcelo’s thinking and work became a part of my own personal insights and conceptions as well as my heuristical methods. The analysis of language is absolutely fundamental to understand and furthermore, solve disputes which to me became controversies – the current concept goes beyond the usage within the realm of International Law as traditionally employed – and was able to build a crucial innovative approach.

One point that is extremely important is that the movement around Marcelo’s work and life has produced a long list of contributions by many leading Philosophers, Linguists and Philologists all over Europe, Latin America and beyond. The Theory of Controversies has found fruitful grounds on other disciplines and to some extent, the spirit of the mathesis universalis as envisioned by Leibniz is present at the core of the research and thinking. Leading, scientists, academics, scholars, intellectuals amongst many more, Sir Geofrey Lloyd, Professor Rodica Amel, Professor Fernando Gil, Professor Eduardo Rabossi and especially Professor Giovanni Scarafile, Vicepresident of the IASC, should foster and maintain the spirit and legacy that Marcelo created throughout his remarkable life and work. We all know that Varda, Marcelo’s beloved wife and now his widow, a permanent support and source of inspiration during his entire life, is suffering immensely as well as his children, to use a very special german word, that stems from Max Scheler’s axiology and was later employed and referred to by some other great philosophers, in the Spanish world, Ortega y Gasset comes to mind instantly, attempted to render a translation for the word – Einfühlung – as “empathy”, empatía in Spanish, meaning “feeling-with-the-other”, padecer con el otro, in Spanish, what really matters here is that we all feel the suffering and trough this “feeling-with-the-other” we might understand briefly, her pain and suffering as well as the entire family. We stand humbely and in admiration to honor Marcelo’s extraordinary life and unique work. Probably for must of us who couldn’t participate and be present at the mourning process in Israel, the best words that can be utter, come from the Hebrew language and the forms of mourning amongst Jews, which is no other than to remmember the suffering ones and us all that comfort comes from mourning “with all of Zion and Jerusalem” as is said in Hebrew: המקום ינחם אתכם בתוך שאר אבלי ציון וירושלים.

From Don Quixote to Arthur: Maria Odette Canivell’s National Heroes

Roberto Palomo-Silva

The publication of Maria Odette Canivell recent essay on Lexington Books, from Rowman & Littlefield, 2019, under the title “Literary Narratives and The Cultural Imagination”,  brings out to the public a very complex and beautifully written book on a subject dear to many, not only in Spain and the United Kingdom but all over the world. For generations and then some, Camelot has been an inspiration and a dream, even to the media and to the wide public, there is an American period of history generally acknowledge as “Camelot” thus referring to the times of the late President John F. Kennedy and his White House. We all remember the rise and tragedy of the Kennedy Family all too well. And so it will remain. But we also remember the music and the joy, we like to think of Camelot as that marvelous place where “there’s no legal limit for the snow” and where justice and law rule, to employ the terms extensively used on our current political jargon. But Don Quijote calls from another place also. The dreamer of all dreamers, the one who challenges us to dream “that impossible dream”, “to quest for that start no matter how hopeless, no matter how far”, striving towards that evasive and elusive goal that remains ahead or beyond but from where the meaning of life springs and blossoms. Maria Odette Canivells gives us not only a marvelous analysis of the myth and the history that grounds the colossal characters, following a very carefully crafted essay, built with the proper and extensive research accompanied by a strong methodological strictness and the development of a conceptual framework that gives the study solid theoretical support.

The book as such is built around five chapters, “is the hero still worshipable?”; “to be or not to be Arthur: is that the question”; “in a place of la Mancha whose name I cannot recall…”; “the path to herodom” and “how to win friends and influence others” plus a very long Introduction named “35 million kings”. Each chapter has a very extensive bibliographical and different sort of sources as support for the extensive argumentations crafted around every specific subject. The research conducted to complete the book is remarkable it shows and prooves and extensive and long in-depth process to back the theories and positions taken throughout the analysis. It ends with a Conclusion where the author exhibits both knowledge and creativity. The book is about two very well known characters, namely, King Arthur and Don Quijote portrayed as “national heroes”, which is a concept she employs to put before our eyes, the souls of both peoples as seen when we consider the fundamental importance in the construction of national identities as a long and complex process that emerges from the roots of the peoples and those who dare to view themselves and think on how a nation is built. No simple task by any far stretch of the imagination. Two utterly different characters-heroes and two different peoples. Linked together and forced to confront and fight against each other due to an incredible history that even shaped the future not only of Europe but the entire world. Empires clashing in the face of global domination forced by their elites to walk the path of confrontation rather than that of peace and friendship. Oddly enough if we consider that both “national heroes” – to employ Canivell Arzu’s methodological concept – strove for peace and civilization. Arthur and Quijote, as different as they may seem, are both constructors of nations and searchers of peace.

Canivell Arzu engages on an extensive and detailed argumentation on the long, complex process of transforming a hero from its humble and local origins into a general or a national figure of identification. The lengths by which both, Quijote and Arthur, endure it’s becoming or emerging as symbols of national unity or transcend the status of its local mythological condition into that of the identification or bringing into one figure, of a whole people, is incredibly difficult to achieve or even more, to comprehend or describe. Whether it is something altogether spontaneous or carefully constructed, is what she brings before our eyes. It doesn’t seem to be the same on the paths of Arthur and Quijote. One seems to be a long and subtle, well designed, quest for the other it springs from the interaction of history and circumstances. When she presents us with the facts of the naming of names or choice of names, amongst British royalty, leaves out any doubts about sheer coincidence and roots history and descendence on a common and ancient origin. The public and open claim read as “we are the descendants of the Great King Arthur and our goal is the rebuild of Camelot in the shape of a global Empire”. On Quijote’s side, we have another reading, that of the poets and philosophers, intellectuals, that claim for their country a “national hero” which champions values, ideas and principles regardless of any prowess and war victories. It is the birth of a “New Spain”, like many of the great Spanish poets claim. That of justice, equality, and progress. The “New Spain” like, the one that the great Andalusian poet Antonio Machado called upon, the one that walks tall under the inspiration and guidance of Quijote. Fearless in its trust on right, equitant and new beginnings. That which the Dreamer of all Dreamers taught the Spaniards, in general, to conceive, dream on and achieved. Quijote ultimately teaches and entrust on his descendants, the ability to dream all dreams.

The book comes to a conclusion after a very well poised and presented construction of different arguments and thorough exposition of historical facts and an in-depth reading of a long line of sources, ranging from literary works to even, economical and social sciences studies of great relevance. Views on politics and history summon the dialectics of the Spanish/Anglo-British relationships, trough a history of war, deceiving, backstabbing and cultural aggression, this being of no lesser importance if we consider not only the historical roles played by Raleigh, Drake or even the so-called Bloomsbury Circle and the notorious episode, as related by Canivell Arzu, very accurately and punctually, one may add by one Gerald Brenan. Canivell Arzu calls with exquisite precision on the review of the Black Legend in contrast to the heroical positioning worldwide of the Arthurian narrative of dominance. This is a very sensitive and delicate subject one that has political implications, that date not only from the times of the clash of the Emperies but to the building of the New World or to better employ another term, an encounter of civilizations. The birth of British Colonialism – doubled by many and lauded by the same as the most perfect model for nation-building, rooted many of nowadays greatest and some, unsolvable, conflicts, i.e. the Middleast – as opposed to the Spanish approach, labeled as a medieval and unfunctional alternative, that engender poverty and misery in the New World which is a very unfair, unjust dominant narrative that pays no tribute to historical reality and truth. The tale of the triumphant Empire or history as told by the vanquishers.

To conclude this brief commentary on Canivelle Arzu’s recent essay, the opposition established, between Quijote and Arthur might seem challenging or even surprising, national heroes, where a literary character is transformed into a national hero due to a long process, carried out by generations of intellectuals – Spain has to be said, is a great nation of poets, thinkers and writers and this must be stated unequivocally – even from and within the Latin American domain not exclusively from the Iberian Penninsula as such while the global presence of Arthur and Camelot totally transcends the British Isles to become a worldwide phenomena. Arthur nonetheless emerges from the ancient times of the Welsh, Scottish, Saxon or Norman peoples that blend together after fighting terrible wars to became one Kingdom unified by fire and law. Arthur is a warrior no doubt but is also a nation builder and inspiration, a leader and a creator of nations. Quijote is an aspiration, the best of mankind, a horizon of hope and generosity. Quijote inhabits that which is the most human of humanity, that which we call the essence of man. So this is the tale of two Empires, very different in nature, two national icons and symbollic forces that cannot be compared without touching on all that bears the meaning of life and of being humans so this and then some, more, is addressed by Canivell Arzu as she travels and follows the path of these two extraordinary characters and most likely, both of them, where never real individuals but the sum of what is best of the dreams of mankind.



Bruce Chapman’s Politicians a Journey into the Geography of Politics.

Roberto Palomo-Silva

With the recent publication of his extraordinary insight on the american world of politics, Bruce Chapman, Founding Member of the Discovery Institute and also his President, produces a remarkable and life long journey that  blends both his personal and professional career and life from his times in Harvard, academical formation, political praxis, journalism, theoritician all encompassed  by his wonderful natural skills. The book is beautifully written and the prose that Bruce Chapman employs is of the highest level, the language and wit troughout the whole text generates admiration and an easy to read book that deals with grave and very serious issues and maintining not only this exquisite form of writing – even introducing  new word-concepts – but adding a touch of humor with an elegant twist of irony. 

My personal approach to Bruce’s book is through the eyes of Foucault reading and viewing of the famous and mysterious marvelous painting by Diego Velasquez, The Meninas, Las Meninas, developed on Les Mots et Les Choses of 1966.  The painting is well known as an extraordinary complexity, not only formally but thematically.  The painter is standing before a very large painting and at the back there’s another figure standing on a small staircase  observing or following the whole scene. So therefore seeing and being seen. Watching without being watched.  The observer and the artist.  The creation emerging at a crucial moment while the remaining images, that of the “Meninas”, seems to take a second stance.  A book of layers and a painting with different epistemic moments.  Both Foucault and Chapman search for “historical coherence” thus meaning, the utter difficulty in reading reality and politics rests on the ability of the observer, seeker, analysts or maybe, middlemen, to use Chapman’s own word-concept, to peel trough this layers to achieve some sort of episteme, Foucault wouldn’t use terms as “levels” due to the immediate reference to Structuralism and this notion won’t be present at all on Chapman’s work.  Nonetheless, they would share the epistemic sought-after.  The creation of knowledge as such.  The penetration into both eluding realities shaped to confuse and even introduce chaos an arbitrariness.  Politics and art have many common features.  

If we continue the traveling under Chapman’s guidance – travelers that venture or dare to enter uncharted worlds, without a clear leading hand or authority, like in the present case, tend to get lost or wander lacking any reference where the path takes us, Bruce’s book provides this iluminating experience – the first corner is turned by the reference and need of a good an sound education grounded on a constant tradition.  Lamentations of the collapse of education and the system as such, can be heard even outside the United States even so in Europe itself, the craddle of the all the forms of organized knowledge in the West.  Transformation or neo-reformation is overwhelmenly present in all corners not of the West only but in other regions and countries everywhere.

The journey begins with a “geography of politics”, education and tradition initiate the traveling. It is no mere casualness that the introductory element of the sought-after enterprise starts on the perhaps central topic. A sound and grounded education lead to the politics of virtue, which is described at length on the Second Part of Politicians. The real politician – not the corrupt or the opportunistic type – will conceive his goals and objectives as emerging from a profound education and political knowledge and this can only be achieved if the institutions and universities pursue education and shape it on an axiological core coming from the foundation of science and humanities also thus creating individuals that will not only acknowledge but shall practice politics according to a certain hierarchy of values. This is the best means to avoid scandals and mongrels. One of the elements that must be stressed out is a universal – Chapman’s vision is centered on America but is essentially world-wide – conception that this values and principles are and should be shared with other countries and even political systems. Since the departing point is the classical world – constant references to the Greek and Latin classics are present in the book – from Aristotle to Marcus Aurelius and many others accordingly with the European and Latin American educational models, since one emanates from the other and both are a continuation of what we call generally – although nowadays is under constant attack – the Western Civilization. And that is the deep reason, following John Adams wording, we think of the real politician as the one that has this enduring “passion for distinction”.

But the current world of politics everywhere it seems, regardless of the country, face similar conditions and adversities, due to the lack of confidence and trust or the widespread conception and generalized corruption where even corruptio  optimi pessima, can be found and established – there’s a strong and sound argument in favor of Internacional Courts and therefore international justice and that is the reason the so-called principle of complementarity has been created, not after an important struggle – suffice to say here that although corruption is a universal tragedy, some other highly sensitive issues that permeate and influence political activity and politicians, the demanding and sometimes blind administrative systems in place, regulation, and overregulation, which leads to the never-ending process of reforms and reformers thus the rule or to use better wording, the well known Cesar Wife Rule.  At the same time, these constant and permanent ways of turning the world of politics into something different as was generally developed brings into life new roles and more, newly crafted professions or an assembly of power influencers and political operators, agents of the times of scandals, deceiving and truth-hiding. Facts don’t matter anymore is just the way they are presented, twisted or spun, to generate political advantage or impose the total cruelty of complete destruction of the other, the opponent or opponents. Triumph at all cost regardless of the damage inflicted. This the reality of the middlemen, lobbyists, PAC operators, consultants and pollsters versus the end of the politicians – in the original and pregnant sense – and the establishment of the internet of things, like Jeremy Rifkin once called this complex new set of political, economic and technological realities. It is the rule of the media and bureaucracy or as Chapman’s calls it, “the age of politainments”. Maybe we are all witnessing the return of pure muckraking in the times of the pure image and his tyrannical realm.

Chapman’s closing chapters are truly remarkable. A strong and accurate constructed argumentation in favor of axiology of virtuosity that leads to the leaving and conducting all political actions and compromises having always the clear horizon that genuine virtue guides every step that the politician takes all within the search and maintenance of a profound historical coherence. His Personal Postscript is a wonderfully worded recount of Bruce’s political life a dedication to the defense of the individual, free market economy over the despotic rule of collectivism and State intervention in all spheres of the human existence, the constant threat to the inner virtuosity of the individual and the sacredness of the personal and intimate privacy, core and center of dignify human life. Safeguarding these sanctuaries is the highest call to the politicians who can restore the values and virtues that must prevail on this utmost activity of the humankind. Bruce Chapman has lived not only a remarkable political life but also an exemplary one. His success and legacy shine through like should be for all devoted warriors and champions of the individual or as we prefer to name it: the human persona.

Let us close this post that his aspiration is none other than an invitation to read and study this outstanding contribution to the fields of Political Theory, Social Sciences and even more, to the politician as such, the aspiring ones or the active ones. We cannot find a more correct form of closing this invitation than quoting Chapman’s words:

“It is a role of politicians, then, to harmonize the passions and interests of humanity with the higher standards and goals of civilization. Politics looks to success but ultimately must aim for virtue. Success without virtue, ironically, cannot persist. The human soul will not stand for it.” (Politicians. Page 302).

Anabella Giracca o el Neo-naturalismo en “Para Servirle”.

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Paul Cezane: “Paul Alexis lisant à Émile Zola”, 1869-1870. Museo de Arte de Sao Paulo.

 

                                                                     Roberto Palomo-Silva

 

 

La reciente novela publicada, por Alfaguara, de Anabella Giracca, bajo el muy sugestivo título, “Para Servirle”, México 2018, es una fascinante inmersión, en un mundo complejo y doloroso, el del llamado “servicio doméstico”, “asistentes” o incluso “asesoras del hogar”, según el lugar o país y no está extento de una cantidad mayor de otros nombres, que nombran y describen una realidad semi oculta y evidente, que en la Amérca Latina tiene unas condiciones casi irreales, que lindan, con todo lo mágico, esotérico, macondiano incluso y sobre todo, donde lo real se confunde, con el misterio y la magia.  Anabella Giracca nos lleva a deambular, como sumidos en una niebla de irrealidad, la cual bruscamente nos instala, casi de golpe y sin anuncio, en el corazón mismo del dolor y la tragedia de la pobreza.  Tal cual Zola relatara la historia de los Rougon-Macquart, durante el Segundo Imperio o sea la transformación de Luis Napoleón de Presidente en Emperador de los francés, autoproclamado Napoleón III, después del conocido autogolpe organizado, para instaurar el Tercer Imperio, ante la prohibición constitucional de su reelección.  Son también tiempos de grandes desarrollos intelectuales y científicos, tanto como artísticos, forman parte de ese extraordinario mundo espiritual de la Francia del Siglo XIX, hasta el colapso del Segundo Imperio, la derrota francesa, durante la guerra franco-prusiana  y el final del siglo,  tan llena de grandes nombres y de acontecimientos históricos, de una gran relevancia.  En ese mismo mundo, donde los escritores y la política se ven sumidos, en la inevitabilidad de una conversación fundamental, especialmente cuando los períodos históricos, pasan por esos momentos decisivos, que marcan y definen unas transiciones y cambios, pospuestos, postergados, los cuales emergen desde adentro de los gritos angustiados, de todos aquellos “que no tienen voces, para gritar” y demandar justicia y equidad.  Tiempos de guerras, aunque de naturalezas distintas.

 

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Las historias de la familia Aguablanca son francamente extraordinarias; pero, no son narraciones de realismo mágico, son todo lo contrario y a la vez lo mismo.  Por eso hablamos aca de un neo-naturalismo a lo Zola, no son los cuentos fantásticos de los grandes narradores de la literatura de lo real-imaginario.  Más bien son historias del dolor más duro, de la pobreza sin esperanza, de la desnutrición y su terrible condena, del olvido y del abandono.  Y de esa formidable capacidad de sobrevivir de sus protagonistas.  La novela se abre con un crimen y se cierra, con otro.  A lo largo y ancho del relato, otros más se suceden, crímenes secretos, escondidos, debajo de la piel y la carne, de sus protagonistas, asesinatos de amor y de pasión y otros, simplemente por venganzas, algunos meramente insinuados y otros como apariciones fantasmales, las cuales parecieran perseguir y acechar constantemente a todos los protagonistas, de este drama poblado por lo extraordinario, aquello que ocurre casi sin comprensión alguna.  El Caiman – en una parte del texto, el pueblo así nombrado, pareciera tener un otro nombre, El Chol, cuyas derivaciones serían más que evidentes – es un lugar paradójico.  La leyenda del extraordinario animal, que habitaba en alguna parte y en todas partes, re-bautiza al pueblo.  Los nombres que los nombran.  Tal vez de allí esa tan curiosa alegoría explicaría algunos de sus múltiples misterios.

El lenguaje del texto y sus técnicas narrativas escapan a los objetivos aquí contemplados.  Merecen una mayor y dedicada configuración, como las anteriores novelas que Anabella Giracca ha publicado, Demasiados secretos, Sanjuana, El enigma del santuario y la anterior, Gitana mía, del 2014.  No cabe la menor duda, que las publicaciones y estudios de su novelística, serán muchas y muy nutridas.  Sin embargo, hay una poesía interna, dentro del texto mismo, frases que parecieran escaparse, cuidadosamente, penetrantes y sumamente reveladoras, insinúan oportunamente, con una métrica casi perfecta, su uso es muy mesurado y sumamente oportuno. Tomemos unas de ellas, casi al azar, por ejemplo: “Es lo único que tenemos, un sitio donde escupir tranquilas.”; “Dicen que la miseria te roba las palabras.”; “Imagino que no es nada fácil para usted comprender la magia de ciertas cosas, pero sería bueno que haga el esfuerzo porque la vida no es tan clara como se cree.”; “Para mi la muerte no es un castigo sino un favor.”.  Mucho del lenguaje pareciera ser como producto, de una observación y catalogación sistemáticas, casi etno-lingüística, frases extraídas, del lenguaje diario y coloquial, de muchísimas personas y tal vez hasta propio y peculiar, dentro del mundo no solamente de las Aguablanca, sino incluso más abarcador e incluyente, de un uso más extendido, no son meros giros o estilos, formas del habla popular, son como fotografías, que contienen y detienen, en sí mismas, la realidad de la que este neo-naturalismo nos pone delante, Es o sea la falta y carencia, de casi todo, donde “escupir” se transforma en un derecho inalienable, el enmudecer ante tanta pobreza y limitación, donde la muerte misma es vista como una salida, una solución al interminable sufrimiento y dolor.  Y sin embargo, hay una esperanza o un refugio, la magia, presente a lo largo de todos los relatos, es una constante infaltable.  Es vista como una herramienta o instrumento, cuya posesión es un secreto y cuyos conocimientos son completamente reservados, es el arma contra el poder, lo que pone límites al poder aplastante y duro ejercido constantemente, sobre todos los otros, aquellos que no son más que esclavos o sirvientes, de todos los que pueden pagar.

Hay otras formas de evasión también, aunque vienen con un altísimo precio.  Hay un erotismo siniestro relatado de manera brutal, neonaturalística, como Germinal o Nana, por eso la alusión a Zola y sus personajes, de la decadencia y destrucción, transformación, de un mundo en pleno proceso de mutación.  Un mundo que termina y otro que emerge o nace de la destrucción del otro.  Tal vez ese neonaturalismo es más patente, en su descripción de ese erotismo violento, agresivo, vandálico, denigrante, donde la víctima y el victimario sufren por la destrucción de todas las formas de ternura.  Las víctimas son tantas y tan inocentes.  Y de esa pérdida de inocencia surge la venganza y el odio.   Un rencor sordo y silencioso, capaz de esperar por y durante años, para ejercer su justicia reivindicadora.  La fuerza de la debilidad ultrajada convertida y transformada, en la más brutal forma de castigo.  El mal inflingido al convertirse, en una manera de sobrevivencia, engendra también, incomprensiblemente, un poder secreto, que llevará eventualmente a la imposición y condena del victimario.  Nunca habrá olvido.

Son muchos los lugares de encuentros rituales en El Caimán.  La pila, tal vez una sola, donde las mujeres se reúnen, para limpiar y aprender,  descubrir, trasmitir y compartir secretos y conjuros, aunque también, para ritualizar las muchas formas del amor y sus misterios. Y probablemente el personaje central de la obra, aparentemente sería Candelaria, visto más de cerca, la larga sombra de Lila Aguablanca, está presente, en cada uno de los detalles de la vida de todos las habitantes de El Caimán y la de aquellos, que llegan a tener alguna relación, con la Aguablanca o el pueblo.  Lila es como la poseedera de todos los secretos y la guardiana suprema de una forma de saber, de conocimientos, capaces de provocar, desencadenar, unas fuerzas ocultas, las cuales solamente ella y sus más cercanas iniciadas, poseen y pueden controlar.  Los secretos de la protección y de los castigos.   Aunque como en las formas clásicas de drama, hay un gran colectivo, quien es el verdadero protagonista de la totalidad de la obra, el pueblo de Aguablanca, tal y como conluye, con una referencia hierática, al apuntar todas las sospechas, de los hechos ocurridos, “al pueblo entero”.

La cuestión no está en describir detalladamente, la trama de la novela, sino más bien, provocar e invitar a su lectura y estudio.  Es un texto sumamente relevante.  Habla de una realidad dolorosa. Dura e impactante, se trata de un mundo por todos conocido, aunque de mayor o menor manera, muy superficialmente, es una realidad existencial, presente constantemente en la cotidianidad. Impacta decisivamente las vidas de muchísimas personas, el tratamiento dado por Anabella Giracca, en su más reciente trabajo, cuestiona, pregunta, narra y cuenta, con una habilidad muy especial, reconstruye detalles, de una forma de existencia esencial y central, para tantísimas personas.  Y francamente, impacta a millones, dentro y fuera de El Caiman, no es solamente una experiencia limitada a una pequeña región del Macondo tropical – por eso no es solamente real-imaginario, es neonaturalismo puro -, existe en todas las latitudes del mundo entero y sabemos bien, que el mundo es ancho y ajeno.

 

 

 

 

 

 

“An Englishman in New York”: Bulmer-Thomas and the “retreat of the American Empire”.

Roberto Palomo-Silva

“…why do you dress me

In borrow’d robes?”

Macbeth. Act 1, Scene 3, 108-109

“Oh, I’m an alien, I’m a legal alien/I’m a Englishman in New York”, “…you can hear it  in my accent when I talk/I’m an Englishman in New York…” so goes the famous lyrics of the Sting song, inspired on the emigration to the United States, namely New York, in the latter stages of his extraordinary life, of the cultural british icon Quentin Crisp.  John Hurt rendered in 2009 a remarkable performance on Crisp’s emigration.  The immensely complex relationship between the United States and the UK tells us a story of origin and transformation.  It goes far beyond coffee and tea.  Or the “special relation”.  Even language.  Victor Bulmer-Thomas a distinguished british scholar and Professor Emeritus of London University and a world leading authority on the fields of economics and international relations, former Head of Chatham House and perhaps the most recognized expert on the history of economics in Latin America and the Caribbean, also author of a series of very impressive books that had an enormous impact amongst social scientists and economists throughout the region as well.  His latest publication, “Empire in Retreat. The Past, present, and future of the Unites States” ( Yale University Press: New Haven & London, 2018) in an ambitious study on what he calls the “american empire”, from its foundation, the creation of the territorial empire, the semiglobal to the retreat.

A wonderfully constructed investigation, grounded not only on extensive research but also on facts, numbers and statistics. Its internal architecture bases on very strict and rigorous  methodological steps, carefully crafted to demonstrate and argue that the “american empire “was builded” as such by its Founding Fathers but was also conceptually thought to be a world empire, in fact the term was loosely used by the Founding Fathers in spite off genuinely aiming for a Republican form of government, according to Bulmer-Thomas’ own affirmation, after taking position of former Spanish colonies and even till the end of the Cold War and its afermath.  This assertion might be a little troubling and not only due to the historical facts that the United States emerged from a colonial war against an Empire, a real empire, against whom fought and won a “war of liberation” and stablished the contrary to the British Empire, that of a Republic, “We the people” is radically different the “Royal We” of the European Monarchs or Emperors.  But let us avoid superficiality because Bulmer-Thomas’  book is in no way or form, superficial.  Question is whether the term or concept of empire and all its implications, anti-imperialism, can or could be employed to refer to the United States.  His journey is to prove that not only was a real Empire but amazingly so, is now in retreat.  This retrieval is according to the author, due to mainly internal reasons and this is leading to the constitution of a nation-state as opposed to the semiglobal empire.

There is a possibility to use the term or concept “empire” in a  benign or even neutral connotation.  Empires are associated historical with the extremest forms of authoritarianism even with “evilness”.  The “evil empire” is not only described in the visual language of the cinema or nowadays of the video games.  Sometimes “emperors” are even depicted as illustrated or enlightened leaders, Alexander allegedly educated by Aristotle himself but Nero’s closeness to Seneca is by no far stretched of the historical imagination, a model of such relationships.  The list is long and not a very fruitful one, there are some interesting exceptions, maybe Frederich the Great and Voltaire, to think  of on an outstanding historical figure, most of the time intellectuals or thinkers would oppose despotism.  In the case of the so-called “american empire” it is very hard to think of Jefferson, Madison, Franklin, Adams or even Washington, as authoritarian emperors or aspiring to be.  Their quest was an other one.  At least this is randomly taken, the dominant narrative.  “We the people…” is the essence of democracy.  No place for the ruling tyrants.  Constitutional Law as the modern conception that will put an end to the old doctrine of The Divine Right of Kings and what better and british way to think of it as Macbeth, usurpation by killing the chosen one by right, Duncan, or birth, finds no place on American history.  Rulers are also subjects before the law and shan’t be above it, never.  Human power is fundamentally a subject of mere mortals nor of the divine ones, one will rule as a representative of the “We the people…”. Not as representative of God.  Here we find the path to the modern-democratic world.

The argumentation on the book is extensive and deep.  From its historical origins, Bulmer-Thomas takes on the history of the foundation of the United States and all the different moments it went trough.  And there are some very dramatic moments, not only the Civil War that thorn a nation apart, the expansion period and the claiming or even buying of territories until the shaping of the geographical conformation that we came to see and acknowledged as the United States of the 50 members of the Federation.  Nothing can replace the reading of this fascinating and intriguing work.  Suffice to say that the author goes to a great length to analyze and discuss almost all the principles that support not only the historical policies of the United States but also questions its usage and invocation under several historical critical periods of ideas such as “american exceptionalism”, “manifest destiny”,  “the Monroe Doctrine”, “Exemplarisim” and many more.  From imperialism as “extraction of revenue”, “territorial control” via expansionism as tools for security control.  Hard-soft-smart diplomacy.  His reading is very demanding and am hoping a controversy should be open eventually – am thinking here on Dascal’s Theory of Controversies – on the subject of the conception of imperialism to begin with.  It will be fascinating to see if what Dascal describes as the Solomon Model can serve to articulate this extraordinary controversy and its expansion.

But the part of the retreat of the empire is the most challenging and interesting one.  The book is built to come to this conclusion.  The numbers and the study of the “decline of leadership”, the huge and incredible problem of the debt and its tenors to the transformation of the retreating empire, puts before our very eyes, the taking form of an unthinkable situation, debt to levels beyond imagination, colossal numbers and the  dangers involved in taking such enormous risks. Let us follow Bulmer-Thomas own words: “The stock of external assets (i.e., those US assets owned by foreigners) is now much larger than the country’s GDP. Best known are the US federal government debt obligations held by foreigners.  At the end of the fiscal year 2016, these were valued at $6.3 trillion roughly one-third of the total. Then there are the debts of the financial system to foreigners together with the debts of the nonfinancial sector and intercompany loans to give a grand total of $19 trillion for the gross external debt position of the United States.” (Op. cit. page 288).

So this is an outstanding contribution to the study of Foreign Policy and international relations specially if we view them from the horizon of trade and economics.  The book as such is worthwhile of deep study and discussion.  Am sure the debate is already taking place and the Model Solomon awaits for the deconstruction of the controversy and all its elements.  The debate surrounding the “imperialistic behavior” of some super powers is not a new one, looms from every corner of history and the constant struggle that feeds and nurtures the sprouts emerging from the interactions amongst nations and men.

On The End of Diplomacy

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Fest-bei-Metternich-Weiser. Wiener Kongress.

 

 

Roberto Palomo-Silva

 

 

After the turbulent period of the Napoleonic Wars it is a well-known fact that the times of the so-called Modern Diplomacy began.  Peace to end wars.  But more wars followed and probably the Twenties’ Century witnessed the worst wars fought almost everywhere in the world.  Horror and destruction walked the cities of mayor countries regardless of their geographical location.  Wars are a recurrent spectre of mankind.  And the struggle to put an end or stop them walks closely with the never-ending human Trieb to use freudian language, which eludes translation as so many other terms coming either from Freud or in a wider sense, from german philosophy or even in general, from other languages.  Trieb is not only and is not a drive or an impulse or the lacanian version pulsion/dérive.  And let us avoid the temptation of using it as instinct to which many have fallen victims of.  Heidegger lead us trough the path of authenticity by confronting the fundamental meaning of Dasein in  Angst or Cura using the latin term which he employs in Sein un Zeit and the Sein-zum-Tode (Being-towards-death) as an existenziell come-into-face-with-death in a non biological meaning but in a more pregnant and deeper sense.  Diplomacy and war in its constant rendezvous must face human´s nature essence in its poignant and more grasping existential reality.  The subject demands the utmost  seriousness and dedication cannot and should never be addressed within a framework of superficiality and lightness, or with an ease of gaiety of style or manner.  We see too much of the latter nowadays.

Gravity follows deepness. Diplomacy presents itself very differently than in the times of the Napoleonic Wars but nonetheless there is a certain seriousness that still is present and dominant.  The one hundred years transformation is enormous.  Codification to begin with, the Conventions, The Law of the Treaties,  Multilateralism – although this form of diplomacy is experiencing radical transformations – and of course, the expansion of International General Consensual Law in all its forms.  Even Criminal International Law has been rendering admirable outcomes.  Criminals are facing international justice, Tribunals are rendering sentences and we have blossoming means to execute and fulfill judgments.  The principal of complementarity seems to be generating the results for so long-awaited. But war  seems to be lagging behind,  and the incorporation of the “human person”, as an eventual subject of International General Consensual Law, looms in the distance.   It shouldn´t be only States but individuals, persons, this is the next challenging step.  At the end they are the victims and the perpetrators.  The fallen ones and the responsable ones.  And as in the past some have faced justice so many have not.  The practice of current Diplomacy is intimately connected with the network of Conventions, Treaties, Agreements and a long list of instruments that have  establish a system of international cooperation and assistance in almost every field possible.  Bilateralism has become a very limited way of action and relationships are carried out within blocks of nations and countries.  And the actual war against corruption, since the original OECD Convention on Combating Bribery of Foreign Public Officials in International Business Transaction of 1997; the Palermo Convention of 2000, UNTOC   and  its three supplementary Protocols to the Rome Statute of 1998 that enter into force on 2002 and all the Special Tribunals and Hybrid Criminal Courts, established to bring to justice the perpetrators of crimes against humanity,  the path to international criminal justice has been paved and the rewards are beginning to be seen and all this is possible because of the multilateral approach even in the administration of justice.   Only the few follow the exclusivity of bilateral relationships which seems very limited an inadequate due to the lack of success by practicing this seemly outdated approach.

The current diplomatic tendency rests on what is being called or named Trade Diplomacy in which the main focus falls on trade and commerce, relationship or interests are mainly measured on the levels of trade and commercial exchanges and the ability to build “trade agreements” largely grounded first on the agreements that later formed the WTO, or the NAFTA model and on the more complex and encompassing ones – which include clauses on Human Rights and or Democracy and the building of institutions – that the European Union has signed with some countries or group of countries like the one in place with all the Central American nations.  If development can be achieved trough trading as a means to grow economies and generate wealth inside the less developed economies thus many other political and security – this particular ones require and demand other ways and different, unique alternatives to effectively generate success, so elusive on this  extremely delicate matter – issues can be tackled as well, namely and principally that of illegal immigration.  Both the United States and Europe face a daunting challenge to contain the influx of persons, being smuggled trough borders by criminal organizations and drug traffickers using their corridors to introduce and bring ¨cheap labor” or foster a secret war, like the case of the silent invasion taking place in Western Europe.  Traditional diplomacy isn´t properly equipped to face this issues.  Nor where diplomats formed or educated to asses and interpret this new faces or the changing reality of the  current state of affairs.  The road from International Law to Commerce and Trade can easily be bridged because the legal frameworks remain there and the construction and expansion of the vast network follows certain patterns and is ruled and governed by principles common to International Trade practices and regulations of those rooted on International Public and Private Law its scopes and general principles.  The World of UNCITRAL and the WTO are not that different that the world of organization’s dealing with Disarmament, Labor or Health issues.  They are bonded and grounded on a vision coming out of the development of the United Nations  – following  the mandate of its third preambular paragraph contained in the Charter-  construct that created and crafted a unique system that can function in a very diverse world, that of the Member States.  Regional models are constructed under similar visions and models.  But this is not a merry world by no means.  There are outstanding issues that are in desperate need to be addressed.  Maybe we have come to the moment to redress the great Conventions that rule International Relations.  There are loopholes and the evolution of the legal systems of Member States and the practices followed by some mayor States are breaching some of the principles on which the general practices of the nowadays ways in which countries conduct their affairs vis-a-vis some International Organizations and even amongst themselves, call for a more in-depth re-definition of certain concepts and terms that we deem unequivocal and in the general practice face a lack of universal acceptance or a main and inclusive meaning that prevails over different interpretations.  Terms such as “diplomatic agent”, “consular agent” and others, fall  constantly in controversies.  This is just a mere example taken randomly, there are others that face deeper and more complex questioning.  Some of this concepts are of absolute and central importance to conduct international relations amongst the different States and the international community and its use in Covenants, Conventions, Treaties needs to be uniformed and its interpretation be one and not manifold, multifarious  or subject to confusion and false interpretations.   Clarity is of the absolute necessity.

A vast and open area and field of uncharted waters lays ahead.  Calling on a Review Conference of certain international instrument may seem a very far-fetched idea.  But on the practice and implementation controversies arise from its applications that question the capacity and ability to be in compliance with some of its clauses or even, objectives become conflicting with Private Law of countries and in some cases, breeding constitutional questions on the legality of its implementation.  Must of this instruments have the so-called clauses that are generally and broadly referred as “settlement of controversies or disputes” which are very difficult to apply and invoke, mechanisms that border on the limits where internal and international practice come into crossroads, spacio-temporal conflicts between systems and laws.  Controversies spring.  This cases have been documented and even being presented on International Tribunals to solve a dispute or controversy as the only jurisdictions recognized to come with the proper solution.  This can be very lengthy and costly and many countries find severe difficulties to take on litigation that represent a huge investment of time and public resources that are scarce and can face public scrutiny on the legal grounds of such expenses.  Administration limiting diplomacy a very general trend worldwide in the present times.

We began with a reference on war and death and the profoundness that it imply for Diplomacy and the modern negotiator or so-called “agent” a term fully inadequate and clearly outdated but used extensively, which cries out laud for redressing. Insufficient meaning fulfilment.  And there are several examples of such terms or concepts that generate profound discord.  Once Diplomacy was described as an art, in the renaissance sense of the word.  Required specific skills and was practiced by an exclusive élite of individuals.  We have witnessed the mutation of such ideas into the modern world of the public servant and the emergence of the “professional diplomat” a term that is beginning to lose its grasp and pregnant meaning.  Maybe is time to retake the old notion of Diplomacy as an Art that deals with war and death, peace and life,  the most essential aspects of human nature and not any individual is prepared and formed to face such mounting tasks.